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    Técnica: la importancia de agarrar bien el bastón

    Técnica: la importancia de agarrar bien el bastón

    Algo aparentemente tan sencillo como la manera de sujetar los bastones de esquí condiciona nuestra técnica y nuestra movilidad.

    Esquiador: Adrián Clemente
    Fotos: Eva Marquès Requena

    Nivel: iniciación / ✔ medio / ✔ experto

    La posición de los brazos es una de las características que más define a cada esquiador. ¿Quién no ha intentado cambiarla, probablemente con poco éxito? Es como si tuvieran vida propia y se colocan a su antojo…
    En cierto modo, cuando esquiamos, los brazos se sitúan de manera automática. Y por mucho que insistamos y por muchos ejercicios que hagamos, nos cuesta corregir su colocación (¡conozco bien la sensación!) y siempre acabamos volviendo a nuestra posición original, esa que percibimos como correcta y que en muchos casos no lo es.

    ¿Y si el problema no estuviera en la propia posición de los brazos? ¿Y si la solución radicase en algo tan simple como la forma de sujetar los bastones? Puede parecer una cuestión intrascendente, ya que, además, no supone un importante esfuerzo técnico. Pero en realidad es más importante de lo que parece.

    ¿Cómo sujetas los bastones?

    No se trata simplemente de agarrarlos; se trata de agarrarlos bien.
    En este artículo vamos a reflexionar un poco sobre ello, de manera que nos ayude a cambiar hábitos que tenemos muy automatizados, gestos que no son fáciles de corregir.

    En primer lugar, vamos a dar por sentado que llevamos la correa correctamente colocada. La mano se introduce en la correa “desde abajo” y la abrazamos en el momento de cerrar los dedos sobre la empuñadura del bastón, de manera que nos apoyamos en ella.

    Agarrando el bastón Esquí Pro
    La mano se introduce en la correa desde abajo y se abraza cuando sujetamos la empuñadura del bastón.

    Es importante que la llevemos bien regulada: si nos queda demasiado grande, la mano nos caerá más abajo de la empuñadura, mientras que si va muy ajustada nos costará introducir el guante y quedará demasiado oprimido.
    Muchos bastones tienen correa izquierda y derecha, para optimizar el ajuste a cada mano.

    Dicho esto, entremos en el detalle: una gran mayoría de los esquiadores no agarra el bastón de manera correcta.

    Agarrando el bastón Esquí Pro
    Si aflojamos el dedo índice o el meñique, no podemos sujetar bien el bastón.

    Hay quien afloja el dedo índice y hay quien afloja el menique. En consecuencia, ¡el bastón queda suelto! Puede ocurrir que lo agarremos bien en parado, pero en cuanto empezamos a esquiar, de forma inconsciente soltamos los dedos.

    Esquí Pro técnica
    En esta animación (recarga la página si quieres ver el movimiento) se aprecia cómo el bastón se tiene que sujetar con todos los dedos.

    Aparentemente no es más que un fallo estético, pero la realidad es que este detalle provoca que nuestros brazos adopten esas posturas, graciosas en algunos casos, como la típica de croissant: al no sujetar la empuñadura con todos los dedos (como en la foto) rompemos la cadena muscular muñeca-codo-hombro, condicionando la movilidad y obligándonos a adoptar posiciones erróneas.

    Por el contrario, si agarramos la empuñadura con todos los dedos, apretando de una manera uniforme el bastón (¡pero sin estrangularlo!), facilitaremos la correcta movilidad de nuestro tren superior, que obedecerá a nuestros deseos de colocarse en una posición cómoda y natural.

    Incorrecto

    Aquí vemos cómo algo tan sencillo como la forma de agarrar el bastón, afecta a nuestra posición mientras esquiamos. El hecho de no llevar bien agarrados los bastones va repercutir en una posición errónea de brazos.


    Lo grave es que esto puede afectar a la ejecución de la curva. Los brazos nos llevarán a rotar los hombros, descompensado así toda la posición de final de viraje.

    Correcto

    Agarrar bien los bastones permite a Adrián llevar una posición más cómoda de brazos y controlar así la rotación de los hombros. Obtenemos así un beneficio adicional, para aquellos que buscan la contra rotación y no lo consiguen.

    CONSEJO

    El agarre del bastón es algo que conviene practicar desde la primera bajada del día y desde el primer día de la temporada, como parte de nuestra posición base. De este modo será más fácil borrar de nuestra memoria lo que teníamos grabado de manera incorrecta, gestos que tenemos tan interiorizados que nuestro subconsciente los activa sin preguntarnos.

    Os aseguro que esta acción “de primera bajada” funciona. La posición de los brazos se corrige notablemente y de una manera rápida, simplemente tomando conciencia de lo que hacemos y de lo que deberíamos hacer.

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